17 may. 2012

ATAHUALPA Y TANGUITO EN EL SIGLO XXI


La conexión entre la Argentina de 1972 y el Nimel del 92 resulta tan extraña de imaginar como las distancias aparentes entre los personajes que condensan su accionar a partir de esos paisajes. Se cumplen 40 años de la muerte de Tanguito y 20 de la partida de Atahualpa Yupanqui, dos figuras centrales de la música popular argentina que, pese a su aparente distancia, encuentran puntos en común con cientos de jóvenes que hoy los reivindican como referencias ineludibles de los sonidos que circulan como epocales a comienzos de la segunda década del siglo XXI.
La cultura argentina esta construida sobre una base de impurezas que explica, en gran parte, su riqueza y originalidad. No es raro, encontrar en la historia de la música popular argentina variables que comienzan con la imitación gestual y derivan en la adopción de elementos para su posterior apropiación y desarrollo. Ese ha sido, básicamente, el desarrollo a lo largo de su historia.
Atahualpa es una referencia obligada en la música argentina, en su historiografía, sus vertientes y rincones más inhóspitos. Su puntilloso trabajo etnográfico y sus desarrollados dotes de trovador convierten a su obra en uno de los paradigmas más importantes de la música popular del continente. Sus canciones han recorrido el mundo y siguen siendo interpretadas por cientos de artistas que van desde Mercedes Sosa, Los Chalchaleros y  Horacio Guarany, pasando por Andrés Calamaro, Divididos y Enrique Bunbury hasta llegar a  Marie Laforêt y Mikel Laboa. Lo de Tanguito tiene componentes relacionados con el misticismo, con el halo de misterio creado alrededor de su figura de alma mater del rocker modelo argentino. Pero, más allá de eso, el autor de La Balsa tiene una incidencia casi decisiva en una de las patas de la historia a la que estamos haciendo referencia. Las grabaciones que sobreviven de Tanguito lo certifican. Más allá de la influencia mutua reconocida por la camada iniciática de roqueros nacionales, son esos registros en donde Iglesias parece marcar rústica y experimentalmente gran parte de los baluartes rítmicos y armónicos que luego desarrollarían Moris, LittoNebbia, Spinetta y compañía. Al igual que Yupanqui investigó a partir de sus vivencias en el paso andariego por los suelos de la patria (el inistía en que “el folclore es lo que el pueblo aprende sin que nadie se lo haya enseñado porque no hay conocimiento sistematizado ni metódico”) Tanguito hizo de su propia vida una experiencia creativa. Una experiencia que lo convirtió en uno de los primeros trovadores jóvenes de su época. Un tipo que comprendió absolutamente todo, menos la manera correcta de còmo no inmolarse. Esa vida lo llevó a ser un mito, pero también a ser uno de los fundadores de un género único en el mundo como lo es nuestro rock, creado a partir de la mixtura y la hibridación permanente.
En los últimos años, estas características de hibridación se han ubicado nuevamente en el centro de la escena de la mano una camada de artistas que generacionalmente son hijos del rock pero que desarrollan su actividad retomando corrientes tradicionales no sólo del país, sino de todo el continente e, incluso, tomando elementos tradicionales de alrededor del globo.  Esa posta que recupera a Tanguito y Atahualpa recompone también el concepto de tradición y lo alejo de la figura anquilosada de los relatos intocables y las prácticas ancladas en la repetición. Lo explica en periodista Ezequiel Graciano en su libro “Cancionistas del Río de La Plata”: “lo que algunos prefieren llamar tradición (es) una palabra que literalmente significa “entrega”. La experiencia del pasado que una generación le entrega a la siguiente, sujeta a una geografía, en lenguaje y una historia en común. Esto es un pasado, si, pero también un futuro posible. Por eso, la herencia no es una carga estanca, sino que se modifica de acuerdo a las necesidades y las contingencias de un pueblo en cada una de sus circunstacias. Y un pueblo no es una abstracción inasible, sino un conjunto de personas atravesando contingencias tan reales como los trabajos, los viajes, el amor y, hoy mismo, hasta la Internet.” En ese futuro posible y en ese pasado están las huellas de Tanguito y Atahualpa. Tan distantes y tan cercanos.

12 mar. 2012

30 AÑOS DEL CHAU SERU...

El 6 y 7 de Marzo de 1982, Serú giran daba sus conciertos despedida en el estadio de Obras Sanitarias. Pedro Aznar había decidido partir para sumarse a la prestigiosa banda de Pat Metheny, reemplazarlo fue entendido como un retroceso por el resto del grupo que decidió apoyar al bajista y dar por finalizado el ciclo grupal al momento que la decisión se concretase. El músico estadounidense había conocido a Pedro en el Monterrey Jazz Festival que se había realizado en Río De Janeiro a comienzos de los ochenta. En aquella oportunidad, los Seru había compartido escenario con artistas de la talla de Weather Report, Hermeto Pascoal, Jhon McLaughlit y el propio Metheny. Fue extraña aquella convocatoria a la banda argentina ya que el formato presentado desde la propuesta musical se diferenciaba claramente de los artistas que tradicionalmente proponía el festival. Pero lo cierto que aquel primer punto de encuentro entre Seru Giran y Pat Metheny establo una relación que tiempo después, derivaría en el final que todos conocemos.


Los conciertos de Obras Sanitarias saldaron una vieja deuda que la banda parecía tener con su público, el disco en vivo. El sonido de Seru en vivo se caracterizaba por una potencia que simulaba ausente en sus discos en estudios, mucho más matizados en arreglos y en trabajos finos sobre las melodías. Las explosiones roqueras que las cuatro personalidades hacían sucumbir sobre el escenario no tenían lugar dentro del armonioso trabajo en estudio que los había caracterizado a lo largo de sus cuatro discos editados entre 1978 y 1981. Del disco en vivo se rescatan, además, dos temas nuevos. Inéditos en los trabajos dentro del estudio. La versión nacional de "Popotitos" (el clásico de los Teen Tops trabajado sobre el tema "Bony Moronie" de Larry Williams) y un furioso rock que dejaba asentado, una vez más, el retrato de época que García podía esbozar con un par de pinceladas líricas, "No llores por mi, Argentina".

Una vez disuelta la banda, con Pedro radicado en Estados Unidos y abocado a sus estudios en la Universidad de Berklee, los tres Seru Giran que quedaron en el país se dedicaron de lleno a sus carreras solistas. Charly García grabó "Yendo de la cama al living" (cuya edición estuvo acompañada del trabajo que el músico realizó para la banda sonora de la película "Pubis Angelical"). Lebón retornó al camino solista con "El tiempo es veloz" y Oscar Moro (quién también había recibido una oferta para registrar un trabajo en soledad) se abocó a un proyecto en conjunto con el uruguayo Beto Satragni.

LA BERSUIT POST CORDERA


Volver a los escenarios sin Cordera fue un desafío más que interesante para los Bersuit Vergarabat. Los caminos que se bifurcaron luego de la separación de la banda había arrojado trabajos de jugosa factura individual y reagrupacional. Juan Subirá y Cordera editaron sendos discos solistas en los que los que se podía reescribir la raigambre fundacional de la banda, mientras que el resto de los integrantes refuncionalizaron sus actividades en trabajos grupales. Tito Verenzuela armó La Demanda, Carlos Martín se hizo cargo de Carlios en banda (además de participar del disco colectivo de La Peña Pop) mientras que el resto de la banda formó De Bueyes, uno de los proyectos de mayor proyección de aquellas esquirlas diseminadas del universo bersuitero.


"Música viva, música amiga..." (Santa Cecilia)
Pero como el pájaro mitológico que renace de entre las llamas, Bersuit reencontró su rumbo. Pero es escalón sobre el cual avanzar necesitó un salto tan atractivo como arriesgado. Gustavo Cordera rechazó la propuesta del regreso y dejó a una de las bandas más importantes de los últimos diez años sin su líder. Despejando criterios creativos y musicales de lado, la banda se quedaba sin frontman, sin la referencia popular, sin el desboque dislocado, sin la enseña del descontrol que alguna vez supo engendrar, criar y ver crecer alrededor de la banda. Había que volver sin Cordera. Pero con el paso del tiempo, las especulaciones y los pronósticos, el desafío pareció seducir mucho más de lo que podía asustar. Las presentaciones en vivo supieron salvar sin demasiado sobresaltos aquel desafío. Si bien Cordera ocupaba el centro de atención en cada una de las actuaciones públicas de la banda, lo que quedaba no era sólo una base musical sólida y cada vez más afinada, sino que los años habían construido dos grandes interpretes vocales como Daniel Suarez y el Cóndor Sbarbatti (que ya habían probado sus cualidades al frente de De Bueyes). Tan lejanos quedaron los tiempos en los que los egos atentaban el sentido colectivo, tan poco se extrañó desde el público lo que muchos auguraban imprescindible, que Bersuit Vergarabat se despachó con un nuevo disco. Nacimiento, regreso y refundación. Todo eso, es "La Revuelta"

"Adiós querido amigo, se va alejando el temor y cabalga hacia nosotros la escencia de una pasión" (Afónico)
De la misma forma en que los discos que siguieron a la separación sirvió para desnudar los pequeños monstruos que convivieron con la banda desde sus inicios a finales de los ochenta, no era extraño imaginar que esta nueva etapa de la Bersuit Vergarabat pudiese estar marcada por lo hecho por cada una de sus partes individuales un par de años atrás.
Es entonces "La Revuelta" el lugar en donde vuelven a encontrarse, la oscuridad mística de Juan Subirá, la cadencia de baladas roqueras que señaron el primer disco de De Bueyes y la impronta latina de Verenzuela. A grandes rasgos, asi se puede trazar el mapa que servirá para el recorrido del nuevo disco de Bersuit Vergarabat. Doce canciones que vuelven a la mixtura que abrió a la banda un espacio en los grandes escenarios del país y que parecía haberse perdido luego de una explosión de popularidad que ancló el proyecto sobre el fango de la producción en serie y la rebeldía impostada. Por lo demás, la garganta desgarrada de Cordera no se extraña y mucho menos la posturas que detrás de él se componían cual alma mater de un poryecto que vuelve a asentarse sobre convicciones conjuntas...

"Tiene que ver con revivir, tiene que ver con concebir, tiene que ver con disfrutar, cambiando siempre para seguir siendo igual..." (La Revuelta)


13 feb. 2012

SPINETTA SIEMPRE

Para saber como es la soledad. El mundo entre las manos. Hoy todo el hielo en la ciudad.
Campos verdes. Gabinetes espaciales. Final. Muchacha ojos de papel. Color Humano. Ana no duerme. Fermin. Plegaria para un niño dormido. Laura va. A estos hombres trsites. Que el viento borró tus manos. Hermano perro. Mestizo. Toma el tren hacia el sur. Jingle. No tengo idea. Camino difícil. Rutas argentinas. Vete de mí, cuervo negro. Aire de amor. Agnus Dei. Para ir. Parvas. Cometa azul. Florecen los nardos. Carmen. Obertura. Amor de aire. Verde llano. Leves instrucciones. Los elefantes. Un pájaro te sostiene. En las cúpulas. Castillo de piedra. Ni cuenta
te das. Tema de Pedro. Dame, dame pan. Estrella. La búsqueda de la estrella. Vamos al bosque. Era de tontos. Alteración de tiempo. Descalza camina. Lulú toma el taxi. Blues de Cris. El jardinero (temprano amaneció).Dulce 3 nocturno. El monstruo de la laguna. Serpiente (viaja por la sal). Panadero ensoñado. Iniciado del alba. Poseído del alba. Como el viento voy a ver. Viajero naciendo. Mañana o pasado. Nena boba. Madre-selva. Peteribí. Señorita. Credulidad. Hola, pequeño ser. Mi espíritu se fue. Sombra de la noche negra. La cereza del zar. Corto. Cristálida.
Post-crucifixión. Todas las hojas son del viento. Por. La sed verdadera. Bajan. A Starosta, el idiota. Cementerio Club. Superchería. Cantata de Puentes Amarillos. Las habladurías del mundo. Estado de coma. Elementales Leches. Jugo de Lúcuma. El diluvio y la pasajera. Suspensión. Tema de Elmo Lesto. Azafata del tren fantasma. Irregular. La llave del Mandala. Lo que nos ocupa es la
conciencia, esa abuela que regula el mundo. Viejos ratones del tiempo. Oso del sueño. Encadenado al ánima. Durazno sangrando. Pleamar de águilas. En una lejana playa del animus. Dios de adolescencia. El anillo del Capitán Beto. Los libros de la buena memoria. Alarma entre los ángeles. Que ves el cielo. Ruido de magia. Doscientos años. Perdonado (Niño condenado). Las golondrinas de la Plaza de Mayo. Viento del azur. Telgopor. Viejas mascarillas. A dieciocho
minutos del sol. Canción para los días de la vida. Toda la vida tiene música hoy. ¿Dónde está el topacio?. Las cosas para hacer. A mi dama. Miguelito, mi espíritu ha partido a tiempo. Espejada. Cielo Fuerte. El fantasma de la buena suerte. Buen día, día de sol. La eternidad imaginaria. A quien culpar. Solo el amor puede sostener. La vida es tu sonido. Presagios de amor. Algo hermoso. Niños de las campanas. La sorpresa de Jorge. Ilumina mis ojos. Amenábar. Alma de diamante. Dale gracias. Con la sombra de tu aliado. La diosa salvaje. Digital Ayatollah. Sombras en los álamos. Moviola. La herida de París. El hombre dirigente. Sexo. Siguiendo los pasos del maestro. Contra todos los males de este mundo. Un viento celeste. No te busques ya en el umbral. Influjo estelar. Nunca me oiste en este tiempo. Kamikaze. Ella también. Aguila de trueno. Almendra. Barro tal vez. Ah! Basta de pensar. La aventura de la abeja reina. Y tu amor es una vieja medalla. Quedándote o yéndote. Casas marcadas. Canción de Bajo Belgrano. Vas a iluminar la casa. Maribel se durmió. Vida siempre. Ping pong. Mapa de tu amor. Resumen porteño. Era de uranio. Cola de mono. Viaje y epílogo. Paquidermo de luxe. Yo quiero ver un tren. La rifa del viento. Herido por vivir. Simil bahion. Cuando vuelva del cielo. Lo siento en mi corazón. Será
que la canción llegó hasta el sol. Días de silencio. El bálsamo. Para valen. No te alejes tanto de mí. Camafeo. Entonces es como dar amor. Amarilla flor. Este es el hombre de hielo. No ves que ya no somos chiquitos. Ludmila. Enero del último dia. Mula alma. Díganle. Alfil, ella no cambia nada. Una sola cosa. Ropa violeta. Como un perro. Pobre amor, llámenlo. No seas fanática. La mirada de Freud. Patas de rana. Ventiscas de marzo. La pelícana y el androide. Rezo por vos. Lejísimo. Siempre en la pared. Al ver verás. La luz de la manzana. El marca piel. El mono tremendo. Organismo en el aire. Tres llaves. La bengala perdida. Alcanfor. Parlante. Oboi. Fina ropa blanca. Wendolin. La melodía es en tu alma. Divino presagio. Un sitio es un sitio. Es la medianoche. Un gran doblez. Cielo invertido. Seguir viviendo sin tu amor. Lago de forma mía. Ganges. La montaña. Panacea. Domo tu. Cielo de ti. Cruzarás. Hombre de lata. Dime la forma. Jilguero. Ella bailó. Pies de atril. Escape hacia el alma. Yo no puedo dar sombra. Nirvana mañana. Verde bosque. Preciosa dama azul. Tocando sin sentir. Parado en la semina. Cadalso temporal. Penumbra. Feroz canción. Dedos de mimbre. Trampaluz. Caspa tropical. Oh! Doctor. Flecha Zen. Cordón de perfume. Norte de nada. Cheques. Paraiso. Los duendes. Sub rebaño. Bosnia. Luz sin freno. Cuenta en el sol. Diana. Oh! Magnolia. Luna de abril. Se convirtió en la noche. Tony. Así nunca encontrarás el mar. Cuentas de un collar. Mi sueño de hoy. Zonda. La orilla infinita. Nasty People. Holanda. La espera. Espejo en una sombra. Jardín de gente. Las olas. Jazmín. Wasabi flash. La luz te fue. El rebaño del pastor. Puyen de abril. 2 de enero. Cuenco de sal. El sol y la afeitadora eléctrica. Collar. Duende. Vení vení. Ave seca. Donde no se lee. Extiéndete una vez más. No me alcanza. Ekathe I. Nombrala. Bahía final. Perdido en ti. Bagatelle. Ekathe II. La flor. Guiame. Vera. Estás acá. Piluso y Coquito. San Cristóforo. El rebaño del pastor. Sucia estrella. Viento del lugar. Tu corazón por mi. El enemigo. El mar es de llanto. Ni hables. Tonta luz. Adentro tuyo. Llama y verás. Abrázame inocentemente del lemur a la boa. Esta es la sombra. Mundo disperso. Cine de atrás. La verdad de las grullas. Bahía final. Sin abandono. Cisne. Halo Lunar. Yo miro tu amor. A su amor, allí. Agua de la miseria. Dos murciélagos. Vidamí. Ciénaga dorada. Néctar. El lenguaje del cielo. Tu cuerpo mediodía. Buenos Aires, alma de piedra. Crisantemo. Nelly, no me mientas. Sinfín. BolsoDios. Canción de noche. Proserpina. No habrá
un destino incierto. Cabecita calesita. Dale luz al instante. La flor de Santo Tomé. Atado a tu frontera. Preconición. Qué hermosa estás. Espuma mística. La mendiga. Vacío sideral. No quiere decir. Tu vuelo al fin. Hiedra al sol. Canción de amor para Olga. Un mañana. Mi elemento. Hombre de luz. Preso ventanilla. Despierta en la brisa. Para soñar

8 feb. 2012

13 jul. 2011

FITO, EL FACHO.

Solamente al fascista de Fito Paez se le ocurre expresar su bronca de una manera tan categórica como lo hizo en la contratapa de uno de los diarios más importates del país. Sólo a un tipo como el rosarino se le puede ocurrir que eso tiene sentido. Sólo Paez tuvo pelotas conjugadas con genialidad.

Fito es un facho. Un facho en Argentina.


Un facho que hoy tiene que aguantar a "niños bien" ofendidos y a intelectuales de pocillo y pasillo explicándole por cadena nacional qué es lo que se debe y lo que no. A la "gente" no le gusta que le digan lo que tiene que hacer, a los políticos les retuerce el alma una pluma cargada como la del rosarino. Porque hablar desde las entrañas asqueadas es peligroso para ellos, para todos, porque desenmascara errores, debilidades, miserias. Y te convierte en un facho, claro.


A algún amarillo se le pasó por alto que fue sólo Fito el que se quejó de un resultado electoral , reconociendo el sagrado derecho de las urnas ("Siento que el cuerpo celeste de la ciudad se retuerce en arcadas al ver a toda esta jauría de ineptos e incapaces llevar por sus calles una corona de oro, que hoy les corresponde por el voto popular pero que no está hecha a su medida.) Algunos se quejan y argumentan razones sobre la calificación de los votos, sobre la clase social degradada, sobre el clientelismo, sobre la corrupción, sobre las adicciones, sobre la cooptación y eso no es escandaloso ni pone en duda algún tipo de legitimidad que directamente se desconoce sobre “el otro”.


A algún estratega se le escapará que no tiene que buscar en Fito una forma de encarar una campaña electoral, porque Paez no es político, no es militante, ni siquiera creo que suscriba abiertamente a una corriente de pensamiento en la actualidad. Entoces no le pidan a Paez que construya lo que no han podido construir otros desde las acciones cotidianas que encaran con fines específicos.


Fito Paez es un artista, un artista incorrecto que hizo gala de su incorrección con resultados que anduvieron por las pinceladas de hermosura y por las montañas de mierda. Está en su derecho de decir lo que quiera de la forma en que lo deseé porque dejaría de ser quien es si en algún momento elige callarse por algún mandamiento que lo aleje de su propio ser.


Al facho de Fito Paez le da asco la mitad de Buenos Aires. Capaz que su asco es mezquino. Si uno analiza los argumentos esgrimidos, a Fito debería asquearlo media argentina.


Simplemente, por facha.


20 jun. 2011

DE REGRESO...


Han pasado seis meses de las últimas impresiones compartidas y millones de sonidos quedaron anclados en el tiempo o pasaron velozmente por delante de nuestras vidas sin que podamos apenas percatarnos de su trascendencia que nos cruza y nos conmueve.
Pasaron seis meses de nuestras últimas palabras y aún así retumban en nuestras memorias cientos de historias compartidas y retazos de relatos que necesitamos unir para volver a convertirnos en esto que supimos inventar, como parte de una cultura, de un movimiento.
Seis meses después, necesitamos afinar el presente para reconstruir nuestro pasado con armonía y así hacer que el futuro suene al compás de nuestras perspectivas.
Redoblemos el desafío de renacer entonces!
Tenemos millones de excusas, acentuando las mismas que nos movieron a nacer y retrucando cuando el silencio no pide permiso y se posa impune ante nuestras narices calmas.
No será su victoria la que nos tendrá como espectadores, porque la música no para y eso quiere decir que las pasiones se multiplican, los temores encuentras resguardo, el pasado nos vuelve a golpear la puerta, el futuro corre y nosotros nos procuramos, al menos, no perderle pisada.
Acá estamos, una vez más para envalentonarnos en este viaje eterno...
...donde las palabras son las protagonistas...
...la música, la excusa...
...y la vida, la aventura...

7 feb. 2011

2011...destino circular



Los dos años que marcaron el final de la primera década del SXXI, estuvieron signados por las novedades recetadas y los rescates que se dividieron entre la melancolía y los revivals aggiornados a las nuevas exigencias. Los factores que van cercenando las posibilidades para los nuevos actores aportaron en parte al efecto que marca los días posteriores al "Cromagnon extendido". Es decir, espacios que se cierran y luces que no terminan de poder encenderse, lo que genera, en parte, un encadilamiento molesto de quienes tienen la posibilidad de brillar casi en soledad.

La perspectiva para lo que viene entonces comienza a centrarse en el realismo mágico. Es decir, en contemplar la posibilidad de que alguien revolucione la escena de modo inesperado. Salvando las diferencias, como a comienzos de siglo tres mosqueteros manotearon electroacústicas para sacudir de canciones la escena musical, el futuro deberá aguardar algo similar. Obviamente, la suerte también tendrá que aparcer como factor de poder que logre hacerle mella al mercado, que dice agonizar pero no desaparece. Es decir, más allá de la democratización que supone un buen uso de las tecnologías de la información, no está de más decir que aún hoy, son las grades multinacionales quienes gobiernan la escucha masiva. El oído popular. Lo que suena y lo que no (en términos relativos, claro está). No es tampoco muy arriesgado animarse a esperar un despegue al estilo Calle 13 (tal vez, lo más interesante que le pasó a la música latinoamericana del nuevo siglo). Porque, desde el año que pasó, se explicita que se puede utilizar al sistema para "explotar desde adentro" y echar a rodar caminos alternativos. Puede ser escuela o puede ser, tan sólo, otro experimento de liberación.

Quedará por descifrar la la incógnita con respecto al supuesto despegue de los sonidos digitados. Las tendencias que se presentan como "novedosas" y que poco tienen de apuesta de ruptura, más allá de los reacomodamientos clásicos que parecen un gran collage de fórmulas anteriores ("la historia prosigue, pero amigos yo ya la ví"). Por lo pronto, pocos son los indicios para pensar que el sistema no terminará por destruir las cosas que él mismo contruyó.

En fin, sòlo resta por el esperar el desvelo, la certeza de que por debajo de todo algo crece sigue latente, y las esperanzas de que las semillas sembradas por la historia florezcan de una vez por todas no claudicarán hasta que definitivamente alguién se disponga a dictaminar el fin de los tiempos. Por el momento, el destino es circular...y gira siempre en el mismo lugar.

30 sept. 2010

PIN, EL VIOLÍN REBELDE

Pernoctar y adentrase en el mundo virtual puede tener resultados varios. Cuando ví que Correa hablaba ya con tranquilidad tranquilizadora, apague la caja y me fui a dar una vuelta por el epacio de videos de mi amigo (del alma virtual) Freddy. Ahí de entrada, me topé con Aljandro Median y su banda haciendo el excelente tema "Un Ángel". Ahí esta Jorge Pinchevsky tocando el violín. Tocando, es una forma de decir.
Pin es rosarino (otro), capaz que es un dato que a muchos se nos pasa porque el lugar que naturalizamos cuando hablamos de él es La Plata. Ahí, su violín mágico hizo historia. Todas las posturas ante la vida, deberían ser valoradas por el simple hecho del respeto, pasa que hay algunas que resaltan por sobre el resto. Pinchevsky estaba predesetinado a ser un concertista clásico. Desde los cinco años descocía violines y eso lo llevó a tocar en los más renombrados cuerpos estables de la ciudad. Estuvo 5 años en la Orquesta Sinfónica de La Plata, 2 años en la Orquesta de la Municipalidad y 3 años en la Orquesta de Cámara de la Universidad. Pero cuando la electricidad se cruzó por su camino, supo comprender el guiño del destino. Y se convirtió en ese tipo que tanto nos cautivó.
Se definía como un "traidor a la música clásica", aunque en realidad fue uno de los primeros que apostó a readecuarla a un sónido más terrenal. Capaz que la frase que mejor identifica lo que Pin significó para el resto del país, salió de su propia boca: "Me tocó ser el representante de los músicos clásicos a los cuales les gustaba tocar progresiva pero no podían hacerlo porque se les habría coagulado la sangre del miedo". Se bancó el miedo y se convirtió en el violín más recordado de la cultura rock vernácula. Tanto así, que avanzar más allá de su nombre suele ser tarea complicada si intentásemos enumerar violines roqueros en nuestras pampas.
Su curriculum advierte más de treinta discos editados (entre propios y participaciones), algunos de ellos, obras fundamentales de nuestra música popular y una etapa alrededor del mundo en donde su selló arrasó las fronteras territoriales casi con la misma intensidad con que había destrozado las artísticas. Fue uno de los primeros hippies en aquellas comunidades que florecían en La Plata y El Bolsón. La dificil situación del país lo eyectó a tierras francesas e inglesas y allí, luego de experimentar los años duros de vivir "a la gorra" y dormir en la calle, se codeó con los más renombrados nombres del rock mundial. Formó sus bandas, grabó sus discos y emprendío lentamente un regreso al país que se iba a concretar finalmente a comienzos de los noventa.
Siguió enamorando con su música y su simpleza hasta que un infausto accidente en bicicleta puso punto final a la magia, una tarde del año 2003, mientras naufragaba olvidado por la mayoría de aquellos que siempre dijeron adorarlo.
Jorge Pinchevsky, "Pin" como lo llamaban sus amigos. Un tipo que supo hallar la forma de romper moldes y estructuras cuando el simple hecho de intentarlo podían traer aparejado consecuencias atroces.